6 pasos para cuidar la piel de la cara


Muchas mujeres se arrepienten de comenzar su rutina de limpieza y cuidado de la piel del rostro demasiado tarde. Ya pasada la treintena comienzan a ser conscientes de la importancia de la cosmética y de esa rutina de cuidados. Lo importante es educar tanto a mujeres como a hombres (ellos también tienen que cuidar su piel) en estos pasos diarios fundamentales porque cuando antes comiencen, mejores serán los resultados. Más tardarán en aparecer las líneas de expresión y las arruguitas, las manchas, etc.


1. Limpiar y desmaquillar: 
Es el primer paso y quizá el más importante antes de irte a dormir. Te hayas maquillado o no debes limpiar tu rostro. Las necesidades son diferentes si llegas de estar con la cara lavada con con un maquillaje suave o si has salido de noche y te esmeraste con el «smoky eye». Debes elegir un desmaquillante adecuado para lo que necesites y para tu tipo de piel. Intenta evitar errores comunes, por ejemplo, las toallitas son solo para emergencias, no uses jabón natural, no maltrates la zona de los ojos… Para ojos y labios hay desmaquillantes específicos con resultados geniales.


2. Exfoliación: 
Será tu propia piel la que te irá dando las pistas de la periodicidad de las exfoliaciones que necesitas hacerte en casa y el producto que debes usar, ya sea natural o cosmético. Es imprescindible usar exfoliante con regularidad a partir de los 30 años, una o dos veces a la semana. Aplica el producto sobre la piel seca en una pequeña dosis sobre la nariz, las mejillas, el cuello, la frente y la barbilla, evitando el contorno de ojos y masajea delicadamente emulsionando el producto con un poco de agua para que la aplicación sea más agradable insistiendo en las zonas más problemáticas, que suelen ser la nariz y la barbilla. Aclara con agua tibia y continúa tu rutina.


3. Mascarillas: 
También de forma semanal puedes utilizar una mascarilla. En el mercado encontrarás muchos tipos de mascarillas faciales (también para labios, cuello, escote…) específicas para conseguir diferentes resultados. Antiage, hidratante, para puntos negros, para una mayor iluminación, etc.


4. Tónico: 
Tenemos que devolver a nuestro cutis el PH que ha perdido después de la limpieza y prepararla para que el tratamiento sellador, la hidratante posterior, sea realmente efectivo. El tónico se usará después de la crema limpiadora o desmaquillante y antes de la hidratante.


5. Sérum: 
Un sérum facial es un producto de cuidado que suele tener una concentración más alta de activos en su fórmula. Tienen una textura más ligera que la de las cremas, bálsamos o mascarillas, por lo que penetran con mucha más facilidad en la piel.Debes aplicar tu sérum facial en primer lugar y sobre la piel limpia, porque te interesa que sus activos estén en contacto directo con la piel y que no exista una barrera previa (como una crema) que dificulte su absorción. Consejo: debes saber que si incluyes ambos cosméticos en tu cuidado diario, en muchos casos el sérum multiplicará los resultados de tu crema.


6. Tratamiento: 
Al utilizar un producto de noche conseguimos compensar la falta de elementos nutritivos y también aportan confort de forma inmediata y elementos que ayudan a mejorar los mecanismos de reparación y destoxificación de la piel. La aplicación continuada del producto va a mejorar el estado de la piel y su función barrera, mejorando la recuperación nocturna de la piel. Podemos elegir el producto, una crema de noche, en función de nuestras necesidades: hidratantes en el caso de pieles deshidratadas que necesiten un tratamiento rápido y más intensivo, nutritivos en el caso de pieles secas constitucionales o adquiridas, antienvejecimiento, etc. Cuida también la forma en la que te aplicas tu crema de noche porque eso puede marcar la diferencia.

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